La mayoría de los Jesuitas (82,21%) vive dentro del presupuesto asignado. Sin embargo, existe una necesidad de mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de recursos personales para fortalecer la coherencia con el voto de pobreza.
Un 12,8% (5) recibe apoyo familiar o donaciones personales.
48,1% de quienes reciben recursos adicionales informa al superior.
13,2% no rinde cuentas sobre los recursos adicionales recibidos.
El 70,9% de los Jesuitas se siente satisfecho con su vida afectiva, mientras que un 36,7% (11) considera que tiene dificultades para vivir la castidad.
El 90,3% considera que maneja adecuadamente sus relaciones afectivas, tanto con hombres como con mujeres.
33% (13) vive la obediencia con libertad interior, como un camino de disponibilidad según las Constituciones.
64,1% (25) intenta vivirla, pero a veces les cuesta comprender o integrar ciertas decisiones.
31,9% siente que falta diálogo y claridad sobre lo que se espera de ellos en su misión.
28% (11)
44,7% (17)
21% (8)
La mayoría de los Jesuitas se siente escuchada y acompañada en su misión, pero hay margen para mejorar la comunicación y el apoyo.
Mejorar procesos de rendición de cuentas y promover una cultura de austeridad y servicio.
Proporcionar un acompañamiento más cercano y mejorar la calidad de la vida comunitaria para ayudar a abordar las dificultades en la vivencia de la castidad.
Mejorar la comunicación, el acompañamiento espiritual y la claridad en las expectativas, preferiblemente por escrito al momento del envío.
Promoverr una mayor transparencia en la gestión de recursos personales y comunitarios.
Asumir o fortalecer el acompañamiento y la calidad de la vida comunitaria.
Mejorar la comunicación y el diálogo en la relación con la autoridad para fortalecer la vivencia de la obediencia.
Implementar programas de formación continua para abordar los desafíos en la vivencia de los votos.
Análisis de la vivencia de los votos de pobreza, castidad y obediencia